21 may 2013

Dos mil Hermanos son convocados a las urnas para la elección de Mayordomo

Imagen de las anteriores elecciones, celebradas en 2008
La cofradía de la Virgen de la Montaña, patrona de la ciudad, acaba de entrar en periodo electoral para elegir mayordomo. 2.028 hermanos, todos mayores de 18 años, están convocados el próximo 20 de junio a una junta general extraordinaria. Será en el salón de actos de la Cámara de Comercio de Cáceres, situada en la Plaza del Doctor Durán.

Desde ayer y hasta el próximo día 4 de junio permanece abierto el plazo para presentar candidaturas. El actual mayordomo, Joaquín Floriano, optará a la reelección. Así lo permiten los estatutos de la cofradía, según los cuales «la duración máxima del mandato del mayordomo será de cinco años, pudiendo ser reelegido por otro periodo igual». Floriano alcanzó el cargo el 9 de junio de 2008. Su candidatura fue las más votada de las cuatro aspirantes. Logró, en concreto, 151 votos, frente a los 102 conseguidos por la segunda opción más respaldada, encabezada por Agustín García.

Este año, como novedad, pueden aspirar a convertirse en mayordomo de la cofradía personas no nacidas en Cáceres. Eso sí, deben tener fijada su residencia en la ciudad desde hace, al menos, 20 años. Éste fue uno de los cambios introducidos tras la modificación de estatutos, aprobada en junio de 2010, que también permite que las mujeres puedan cargar en igualdad de condiciones que los hombres con la imagen de la patrona durante las procesiones.

La cofradía ha remitido una carta a todos sus hermanos en la que informa del proceso que está en marcha. En la misiva se explica, además, que los candidatos al puesto deben haber cumplido 30 años y tener acreditada en la cofradía una antigüedad mínima de 15 años ininterrumpidos, entre otros requisitos. Los aspirantes tampoco pueden ejercer cargos de dirección en partidos políticos ni pertenecer a órganos directivos de otras hermandades de la ciudad.

El censo de electores permanece expuesto desde ayer en la oficina de la cofradía, situada en el número 2 de la avenida de Alemania. Aquí también deben presentarse las candidaturas, que se darán a conocer el día 5. El 20 de junio los hermanos podrán votar en estas mismas instalaciones, de 10.00 a 19.00 horas, y en el salón de actos de la Cámara de Comercio, entre las 19.30 y las 21.00 horas. A continuación, dará comienzo la junta general extraordinaria, en el transcurso de la cual se llevará a cabo el recuento de votos y se dará a conocer el resultado del escrutinio.

LOS PLAZOS

- 20 de mayo. Apertura del plazo de presentación de candidaturas, que finaliza el 4 de junio. Un día después, el 5 de junio, se harán públicas las candidaturas.
 
- 20 de junio. Se podrá votar de 10.00 a 19.00 horas en la sede de la cofradía (situada en la avenida de Alemania). Y de 19.30 a 21.00 en la Cámara de Comercio. Después, habrá junta extraordinaria

6 may 2013

La ciudad despide a la patrona con aplausos, vítores y flores

Los cacereños despidieron ayer a su patrona, que a las nueve de la mañana inició su regreso al Santuario después de haber permanecido once noches en la Concatedral de Santa María. Una de las instantáneas de la jornada, marcada por el buen tiempo, la regalaron las monjas del convento de clausura de Santa Clara, que confeccionan muchas de las túnicas blancas y azules que lucen los hermanos de la cofradía de la Virgen de la Montaña.

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Las clarisas no se pierden ninguna procesión de subida de la talla. Pero, hasta ahora, siempre seguían el desfile tras la celosías de las ventanas del convento. Ayer, sin embargo, sorprendieron a los asistentes al abrir la puerta de cochera situada en la calle Fuente Nueva y cantar sin barreras físicas y a pie de calle a la imagen. Por primera vez. «Ha sido muy bonito», admitía horas después tras el torno del convento una de las 14 religiosas que habitan en Santa Clara.

Aunque sí fue la más novedosa, no fue la única fotografía que regaló el regreso de la patrona. Hubo más, cargadas de historias vinculadas a la tradición y devoción por la talla.
Como la lluvia de pétalos que cada año regala la familia Rosado a la Virgen de la Montaña. Residen en el número ocho Fuente Nueva, la calle que une Pizarro con el Puente de San Francisco. Desde hace años esta familia engalana sus balcones con colchas y mantones y arroja flores al paso de la Virgen. «La tradición la empezamos mi marido y yo. Después, mi hijo se quedó con la casa y la continúa», explica Casilda Alcántara. «Yo sigo viniendo para ayudarles todos los años. Tiramos muchísimas flores y muchísimos pétalos de rosas y le decimos muchos vivas», añade. De los mantones que cuelgan de los balcones de esta casa hay uno que esconde una bonita historia familiar. Tiene más de cien años. «Se lo regaló mi suegro a mi suegra cuando eran novios. Y mi suegra me lo regaló a mí. Imagino que se quedará en esta casa cuando yo ve vaya», relata Casilda. «Vivimos este día con muchísima ilusión», concluye.

En su descenso hacia Fuente Concejo, la Virgen de la Montaña realiza diferentes paradas. Una de las obligadas se produce al llegar al Puente de San Francisco, donde la cantante Felisa Rodríguez la espera vestida de refajo para dedicarle una canción compuesta por ella. «Estoy un poquito nerviosa porque el público me impone muchísimo respeto. Pero hago esto porque tengo muchas cosas que agradecer a la Virgen», detalla momentos antes de la llegada de la patrona a este punto. Una vez realizada la actuación, Felisa despidió a la Virgen entre vítores: «¡Viva la Virgen de la Montaña!, ¡Viva la patrona de Cáceres!, ¡Viva la madre de Dios!, ¡Viva la cacereña bonita!», gritó entre aplausos.

Las hermanas Cortijo han heredado una tradición familiar. Viven en el número 20 de la calle Miralrío y, desde que eran pequeñas, han visto cómo sus abuelos y sus padres soltaban palomas a la Virgen. Ellas mantienen este ritual. Para ello, instalan un altar a las puertas de su casa, donde la imagen se para durante un instante. «Las palomas nos las regalan», señala Guadalupe, que antes de montar el altar se pasa por Santa María para ver la salida de la Virgen de la Concatedral.

Desde la Concatedral, el desfile continúo hacia la Plaza Mayor, donde los hermanos de carga giraron la imagen hacia el Ayuntamiento en señal de despedida hacia la ciudad. Después, siguió por Pintores, San Juan, Plaza del Doctor Durán, Sergio Sánchez y Pizarro, donde vive Fermina Corbacho. «Todos los años decoro mis balcones para despedir a la patrona», ilustra esta vecina del número 15.

Desde Pizarro, la imagen continuó por Fuente Nueva y Miralrío. Muy cerca de las once y media de la mañana la talla llegó a Fuente Concejo, el lugar donde se produce la despedida oficial a la patrona. Una año más, Rafael Valiente tomó el bastón de mando que la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, cedió el pasado día 24 de abril a la Virgen durante la procesión de bajada y se lo devolvió a la regidora. Nevado obsequió a la Virgen, además, con un ramo de rosas.

Tras escuchar la Salve y a ritmo del Redoble, la imagen inició su ascenso hacia el Santuario por San Marquino, con un ritmo mucho más rápido y ágil que hasta el momento. En Fuente Concejo la procesión se acaba y se convierte en romería. Comienza entonces una subida libre de protocolos, donde los hermanos de la cofradía suelen ser agasajados con productos de la tierra durante el recorrido final.

«Me da mucha pena cuando se va. El novenario se me hace muy corto», señala Josefa Marginet, que acudió a despedir a la Virgen a Fuente Concejo.

Declaración
Una vez finalizado el novenario y con la Virgen de la Montaña en el Santuario, la cofradía volverá a retomar una proyecto iniciado hace un año: conseguir que tanto la bajada de la Virgen de la Montaña como la estancia de la patrona en la ciudad obtengan la declaración de fiesta de interés turístico regional por parte de la Junta de Extremadura.

La alcaldesa se refirió ayer a este asunto, tras ser preguntada por los medios de comunicación. «A mí me encantaría. Nosotros vamos a apoyar esa declaración. Cuando a través de un expediente se dice que no, lo que hay detrás es un desconocimiento absoluto de lo que aquí se vive y de lo que sienten los extremeños. Porque hay muchos extremeños que también son devotos de la Virgen de la Montaña. Además, la Virgen no es solo un sentimiento religioso, sino también un sentimiento cacereño. Vamos a apoyar el expediente en todo lo que haga falta», dijo tras despedir a la Virgen en Fuente Concejo.

Hay que recordar que la cofradía de la Virgen de la Montaña presentó en enero de 2012 ante la Dirección General de Turismo el expediente para conseguir el título regional. En aquella ocasión, la petición solo era para la bajada de la Virgen de la Montaña. Sin embargo, ahora la cofradía está pendiente de remitir a la Junta nueva documentación para que el reconocimiento no solo sea para la procesión de bajada, sino para todo el novenario.

« La semana de la Virgen es la más especial de la ciudad de Cáceres. Basta venir a las calles y ver cómo responde la gente. Lo que se respira es cordialidad, muchos propósitos y confidencias que se quedan entre la Virgen y los cacereños y que se juntan aquí, en Miralrío, cuando la Virgen viene y cuando se va», añadió la alcaldesa. Nevado reconoció pedir «muchas cosas» a la patrona. «Pero, en particular, que en estos momentos tan complicados ayude a tantas familias que lo están pasando mal y que nos ayude a nosotros a acertar en las medidas que adoptemos», concluyó.

Una vez en la explanada del Santuario, se celebró la misa de romeros. Y, tras la bendición de los campos, la imagen volvió a su camarín, el lugar donde permanecerá hasta la próxima procesión de bajada. Los hermanos de la cofradía echaron el broche al desfile y a un intenso novenario con la celebración de una comida en el restaurante situado junto al templo. Hay quien añora siempre en estas fechas que la Virgen permanezca en la explanada durante todo el día para poder, así, recuperar una romería para la ciudad. Es el caso de Alma Sepúlveda y Javier Barra. «Antiguamente, la Virgen no se metía en el camarín hasta las seis de la tarde. Y los cacereños vivían un día de campo», apuntan estos dos jóvenes.

Hoy, a las nueve de la mañana, se celebrará en el Santuario una misa en sufragio del fundador del templo, Francisco de Paniagua, y en memoria de Sancho de Figueroa, fundador de la cofradía.

La Virgen de la Montaña lució durante la procesión de subida el manto número 110, de color azul y bordado en oro. Fue un obsequio de los hermanos de carga de la cofradía y lo estrenó en la procesión de subida del año 2003. Las andas de la Virgen estaban decoradas con flores blancas y azules, a juego con las vestiduras.

Entre el numeroso público que ayer se sumó al desfile se pudo ver a Carlos Floriano, número tres del PP y vicesecretario de organización del partido. Floriano pertenece a la cofradía de la Virgen de la Montaña, aunque esta vez optó por ir de calle y no participar en la procesión como hermano de carga.

Fue otra de las instantáneas de la jornada que, junto a la fotografía de las clarisas cantando a la patrona, la estampa de la familia Rosado y sus pétalos de flores o las palomas de las hermanas Cortijo componen el álbum visual de la procesión de subida de 2013, una tradición con casi cuatro siglos de historia. La primera bajada de la Virgen de la Montaña se produjo en el año 1641 y estuvo motivada por la sequía.

5 may 2013

La Patrona regresa al santuario

La Virgen de la Montaña vuelve hoy a su Santuario tras permanecer once noches en la Concatedral de Santa María, desde el pasado 24 de abril. La procesión de subida ha salido a las nueve de la mañana, una vez finalizada la misa de comunión. Los cacereños la han despedido a la salida de Santa María entre aplausos y vítores. La talla luce para la ocasión el manto número 110. De color azul, está confeccionado en raso y bordado en oro. Los hermanos de carga de la cofradía se lo regalaron en el año 2003 y la Virgen lo lució durante la procesión de subida de ese mismo año. La pieza fue confeccionada en Valencia. La decoración floral finalmente han sido flores azules y blancas. El desfile ha continuado por el Arco de la Estrella y la Plaza Mayor, donde los hermanos de carga han vuelto la imagen hacia el Ayuntamiento como muestra de despedida de la ciudad. El recorrido de la Patrona la llevará por Pintores, San Juan, Plaza del Doctor Durán, Sergio Sánchez, Pizarro y Fuente Nueva. Una vez aquí, descenderá hasta el Puente de San Francisco, desde donde iniciará su camino a Fuente Concejo. Al igual que ocurre durante la procesión de bajada, Fuente Concejo se convertirá en uno de los puntos más concurridos de la jornada. Se prevé que la talla llegue aquí entre las once y las once y media de la mañana. Fuente Concejo marca una barrera clave en el transcurso del desfile, ya que a partir de aquí la procesión se convierte en romería. Fuente Concejo es, además, el lugar donde la Virgen de la Montaña se despoja del bastón de mando que recibió durante su llegada a Cáceres y lo devuelve a la alcaldesa, Elena Nevado. Ya en San Marquino, con Cáceres al fondo, los hermanos de carga volverán a girar la talla para simbolizar una nueva despedida. A un ritmo mucho más rápido que el inicial, comenzarán el ascenso hasta el Santuario y en el tramo comprendido entre el Amparo y el Calvario cederán las andas a todo el que desee colocarse bajo el paso de la patrona. Es el tramo del 'pueblo'.  
 A las 12.30 horas se celebrará en la explanada del Santuario la misa de romeros. Y, una vez terminada la eucaristía, la imagen se colocará en su camarín. Comenzará entonces una jornada de convivencia para los hermanos que concluirá con una comida en el restaurante que hay junto al templo. Balance Con el regreso de la patrona al Santuario, es hora de hacer balance de un novenario que ha arrastrado hasta Santa María a miles de ciudadanos. «Ha sido espectacular», admite Joaquín Floriano, mayordomo de la hermandad. «Ha sido un novenario espléndido. Nos ha acompañado el buen tiempo y todos los actos han estado repletos. Estamos muy orgullosos de la respuesta de los cacereños», admite. De todos los actos celebrados en el novenario, el mayordomo destaca uno: la presentación de los niños nacidos durante el último año ante la Virgen de la Montaña. Tuvo lugar el pasado 1 de mayo y 321 menores acudieron a la cita. «Es nuestro futuro», reconoce Joaquín Floriano, quien apunta que muchos de los bebés llevaban la medalla de hermanos de la cofradía. «La ilusión se perpetúa», añade. La Concatedral acogió ayer la segunda jornada del besamanto. A la una se celebró la misa por las intenciones del Ayuntamiento, que contó con la asistencia de la corporación municipal y con la actuación de la Coral Santa María. También ayer se cerró la campaña de recogida de alimentos no perecederos que, por segundo año consecutivo, ha puesto en marcha la cofradía para ayudar a las familias más necesitadas de la ciudad. Toda la comida donada se distribuirá, a través de Cáritas, entre 13 parroquias cacereñas. Por cierto, la Virgen volvió a lucir ayer el mismo manto que el viernes: el número 90, de damasco dorado con fondo blanco. La talla solo repite vestiduras durante el besamanto.

3 may 2013

La cofradía recoge más de 300 kilos de alimentos para Cáritas

 Una persona mayor dona,  un paquete con comida en el puesto
 instalado en Santa María

Este año la participación con el banco de alimentos está siendo mayor. Cáritas distribuirá los alimentos entre las parroquias de Cáceres

El banco de alimentos organizado por la cofradía de la Virgen de la Montaña, que está situado en el palacio episcopal, ha recogido ya más de 300 kilos de alimentos, productos que se pueden seguir entregando hasta el sábado. Por segundo año consecutivo la iniciativa está teniendo una gran acogida por parte de los cacereños, pero este año la participación ha sido "impresionante", comentaba ayer el hermano mayor de la cofradía, Antonio Fernández-Borrella Sánchez. "Todos los alimentos recogidos serán entregados a Caritas, que se encargará de distribuirlos a distintas parroquias" añadió.

Entre tanta solidaridad comienza esta mañana, a partir de las ocho, la celebración del Besamanto, que durará hasta el sábado a las diez de la noche. Este año se han preparado entre 40.000 y 50.000 estampas para repartir entre aquellas personas que acudan al Besamanto.

Otra actividad que se realiza cada año y es muy apreciada por los cacereños es la de acercar los mantos a distintas parroquias, centros de día, centros de salud y hospitales para que los enfermos y demás personas que no puedan ir a besar el manto a la concatedral puedan hacerlo en el lugar donde se encuentren.

Además hoy comienza la tradicional venta de roscas, cuyos beneficios, en parte, serán destinados a donativos. El palacio episcopal acoge también a lo largo del día a todos aquellos que quieran donar sangre.

27 abr 2013

La patrona recibe una visita histórica

La Virgen de la Montaña recibió ayer, durante la segunda jornada del novenario, una visita histórica. La Guardia Real, que durante esta semana está realizando diferentes exhibiciones en la provincia, se acercó por primera vez hasta la Concatedral de Santa María para participar en la misa de las cinco y media de la tarde y hacer una ofrenda a la imagen. El coronel jefe de la Guardia Real, Ramón Álvarez de Toledo Álvarez de Builla, fue el encargado de entregar a la patrona el obsequio: un ros. Se trata del gorro del uniforme de gala, todo un símbolo para los integrantes de esta unidad militar, dedicada a prestar servicio al Rey.
 El mayordomo de la cofradía, Joaquín Floriano, agradeció la presencia de la Guardia Real y aseguró que el ros estará a partir de hoy en el camarín del santuario de la Virgen de la Montaña, el lugar donde permanece la talla durante el resto del año. La hermandad, además, correspondió al coronel jefe con la entrega de una medalla de la cofradía, que pasará a estar en la capilla del Cristo de los Alabarderos, situada en el cuartel que hay en el Pardo. 
Floriano también recordó que la relación de la Virgen y el ejército es estrecha, ya que la cofradía nombró en 2009 al Cimov (actual Cefot) hermano de honor de la patrona de Cáceres. La misa contó con la asistencia, además, del teniente general jefe del Cuarto Militar, Antonio de la Corte García, a quien el obispo de la Diócesis, Francisco Cerro, entregó varios ejemplares sobre Coria-Cáceres y San Pedro de Alcántara. El prelado cacereño fue el encargado de oficiar una ceremonia en la que compartió altar con el capellán de la Guardia Real, Ángel Díaz Bustos. Ya se conocían. «Fuimos compañeros en Valladolid», destacó Cerro Chaves, quien además desgranó su relación con el ejército. «Tuve la suerte de hacer la mili. Juré bandera en Rabasa, Alicante. Y después estuve de capellán en un hospital militar», relató. De esta etapa, el obispo Cerro recuerda, sobre todo, el valor del compañerismo, según confesó a los asistentes, entre los que se encontraba la alcaldesa cacereña, Elena Nevado. Cambio de rutas Durante la celebración, la patrona estuvo custodiada en el altar por varios guardias, que sostenían los estandartes de sus respectivas compañías. Y, junto a la puerta que da acceso al museo de la Concatedral, la unidad de música de la Guardia Real se encargó de interpretar varios temas, entre ellos el himno nacional. Precisamente, la presencia de la Guardia Real obliga hoy a introducir algunas cambios en las rutas de llegada hasta la Concatedral con motivo de la parada militar que habrá en la Plaza Mayor. Así, la policía local recomienda ir desde San Juan por la Plaza de las Piñuelas, Adarve y Santa María. La otra ruta aconsejada es por la calle Moré, Santo Domingo, Santi Spíritu, Plazuela del Socorro y Santa María. Todos los que ayer pasaron por Santa María pudieron comprobar que la Virgen lució el manto número 109, confeccionado en seda natural, estampado en colores y rematado con puntilla y mantilla dorada. Carmen López Montenegro de Oriol lo donó en el año 2001. Está previsto que hoy, sábado, cante el coro de la parroquia de Fátima (a las 20.00 horas) y el Coro Rociero de Cáceres (a las 22.00 horas). «No sé si todos los cacereños son católicos. Pero todos son devotos de la Virgen de la Montaña, incluso las personas de otras religiones», aseguró el prelado en referencia a la cantidad de personas que se acercan hasta la Concatedral estos días. En las inmediaciones del templo, la actividad tampoco se detiene. La repostera Ricarda Martín, conocida por vender coquillos durante décadas en la romería de San Blas, ya ha instalado su puesto junto al Arco de la Estrella. Y los Hermanos de la Cruz Blanca se situaron junto a una de las puertas de acceso a Santa María para ofrecer ceniceros decorativos.

25 abr 2013

Los cacereños dan una calurosa acogida a la patrona en su llegada a la ciudad

El nuncio del Papa recibió a la imagen en Fuente Concejo, que volvió a llenarse de público
La Virgen de la Montaña llegó ayer a Cáceres entre aplausos y vítores. «¡Viva esa cacereña bonita, viva la madre de Dios, vivan los cacereños», gritó el público desde Fuente Concejo, que volvió a convertirse en el punto más concurrido de la ciudad para dar la bienvenida a la patrona. La imagen lució el manto ofrecido por el pueblo el 12 de octubre de 1949 con motivo de la celebración de las bodas de plata de su coronación. Realizado en tisú de plata fina y bordado a mano con oro de alto relieve, lo lleva todos los años durante este desfile. El paso estaba decorado con flores blancas.

A las autoridades civiles, militares y religiosas que habitualmente brindan la bienvenida a la patrona en Fuente Concejo se ha sumado este año el nuncio del Papa en España, monseñor Renzo Fratini, que no pasó inadvertido entre los asistentes. El representante de la Santa Sede en nuestro país no ocultó su sorpresa por el fervor con el que los cacereños dan la bienvenida a la imagen. «Esto es impresionante. No lo he visto en ninguna parte, tampoco en Italia. Parece que toda la gente está unida en este momento. Es interesante que la religión sea un elemento de unidad para el pueblo», declaró a la prensa, al tiempo que admitió que es su primera visita a la ciudad. El año pasado estuvo en Coria. La última vez que un nuncio asistió a la bajada de la Virgen de la Montaña fue en el 2009. En aquella ocasión, el visitante fue su antecesor en el cargo, el actual cardenal Monteiro de Castro.

El buen tiempo ha acompañado en esta ocasión a la patrona de Cáceres, a diferencia de lo ocurrido el año pasado, cuando la lluvia obligó a recortar la procesión. Esta vez la talla partió a las seis de la tarde de su santuario arropada por el sol y temperaturas primaverales (la máxima en la ciudad fue de 22 grados, según la Agencia Estatal de Meteorología). Antes de iniciar el recorrido, la cofradía llevó a cabo un ritual: entregar las medallas a los nuevos hermanos titulares y a los veteranos. Siete integrantes han pasado este año a formar parte del grupo de 120 hermanos titulares que, divididos en cuatro turnos, son los encargados de cargar con la Virgen de la Montaña durante la procesión de bajada y subida.

Otros tres hermanos han cumplido los 65 años y, según marcan los estatutos de la cofradía, han pasado a formar parte del grupo de veteranos y, por tanto, este ha sido el primer año que no se han colocado bajo las andas de la patrona. A los 120 hermanos titulares se sumaron los aspirantes, que solo cargan cuando quedan vacantes entre los primeros. A este último grupo pertenecen las mujeres que, por tercer año consecutivo, han podido cargar en igualdad de condiciones que los hombres con la talla de la patrona.

El turno número dos, conocido como el grupo de los 'balillas' o 'la calderilla' por la estatura de sus integrantes -los más bajos-, ha sido este año el encargado de sacar a la Virgen del santuario. Y también el encargado de entrar con la patrona en la Concatedral de Santa María, templo al que este año retorna la imagen después de que las obras de restauración a las que ha sido sometido impidieran que el novenario de 2012 se celebrara aquí (se trasladó a la iglesia de Santo Domingo). La cofradía alterna cada año el turno encargado de sacar y entrar a la Virgen, dos de los momentos más emotivos del desfile. Pero hay, sin duda, muchos más. Como el tramo de procesión comprendido entre la ermita del Calvario y la del Amparo.

Tradicionalmente, en este trayecto los hermanos de carga ceden las andas de la Virgen al pueblo. Y, hasta la última reforma de los estatutos de la cofradía, ha sido el único momento del itinerario en el que las mujeres podían llevar sobre sus hombros a la patrona de Cáceres. Es en este momento del descenso cuando, desde la distancia, la Virgen se vuelve hacia el Hospital San Pedro de Alcántara y hacia el centro penitenciario. Un gesto que la hermandad tiene hacia los enfermos y hacia los presos respectivamente.

Al llegar a la ermita del Amparo, la hermandad titular del templo obsequió a la Virgen con un ramo de flores que entregó la directiva de la cofradía de Jesús Condenado. Y en Fuente Concejo se produjo otra de las instantáneas del momento: la entrega del bastón de mando por parte de la alcaldesa, Elena Nevado, a la Virgen, que se convierte simbólicamente desde ese momento en alcaldesa de Cáceres hasta su regreso al santuario, previsto para el 5 de mayo. Nevado, que vivió su segunda bajada como regidora de la ciudad, volvió a lucir mantilla blanca.

Rafael Valiente, hermano de la cofradía, lleva 45 años protagonizando un mismo instante. Es el encargado de subirse a las andas de la Virgen para colocar el bastón que recibe de manos del alcalde o alcaldesa de turno. «Para mí es un honor», admite a sus 73 años. «Al primer alcalde que recogí el bastón fue a Alfonso Díaz de Bustamante».

Un grupo de niñas guiadoras, integrantes del grupo El Redoble, acompañaron a la Virgen desde San Marquino. Y al entrar en la calle Caleros, reconocida como hermana de honor de la cofradía por el cariño que sus vecinos brindan a la Virgen, sonaron los acordes de El Redoble. Y entonces, los hermanos de carga del turno cuatro mecieron a la patrona al compás de las notas musicales. De nuevo, volvieron a escucharse aplausos entre los asistentes.

El grupo alborada del Padre Giannis, las amas de casa, los scouts Sant-Yago, los cofrades del Nazareno y la Sagrada Cena (que sacó a la calle su paso infantil) y la tuna universitaria también brindaron su bienvenida a la patrona en diferentes puntos. Al llegar a la Plaza Mayor, a la altura de la calle General Ezponda, se produjo otro de los instantes señalados de la procesión. Es en este momento cuando las autoridades asistentes al desfile cargan con la imagen hasta las escalinatas del Ayuntamiento. En 2012 no hubo foto de políticos bajo las andas porque la lluvia obligó a recortar el desfile y se suprimió este tramo.
A continuación, se escucharon las palabras de la alcaldesa y el discurso del nuncio. Durante su intervención, el representante del Papa pidió por los enfermos: «dales la curación que ellos necesitan y, sobre todo, el consuelo de que, unidos a ti, su dolor contribuye para que crezca en otros el conocimiento de Dios que da la vida», dijo.

Elena Nevado pidió a la Virgen ayuda para afrontar el presente. «Te pido que sigas iluminándonos en momentos como los actuales, de cambios e incertidumbres. Para que las dudas se conviertan en certezas, para darnos la valentía, el sosiego y el tino necesario que nos permita resolver los muchos problemas que nos ha tocado afrontar. Para transformar las dificultades en fortalezas y los defectos en virtud», subrayó. «Estamos aquí por un sentimiento que impregna a la ciudad, a nuestro sentir como cacereños, que no tiene explicación científica, sino que solo se puede entender desde el corazón, desde lo más hondo de nuestro ser», añadió.

Cerca de la medianoche, la Virgen llegó a la Concatedral de Santa María, donde permanecerá durante once días. Una vez cerradas las puertas del templo, comenzó el trabajo para la camarera de la talla, Pilar Murillo, encargada de cambiar el manto. También para las damas de ornato, responsables de la decoración floral. Y para los hermanos de la cofradía encargados de colocar las andas de la Virgen en el altar mayor de la Concatedral, sobre una plataforma hidráulica que permite que la patrona esté situada a una altura que hace posible que sea visible desde cualquier punto de la iglesia.

Desde 1641
La historia de la bajada de la Virgen de la Montaña se remonta al año 1641. Hace, por tanto, 372 años. Una sequía motivó el descenso de la talla a la ciudad, según recoge Miguel Ángel Orti Belmonte en el libro 'Historia del culto y del santuario de Nuestra Señora de la Montaña'. «Consta documentalmente que la bajada fue el 3 de mayo de 1641, que las rogativas por la sequía fueron oídas y que los labradores le donaron 28 fanegas de trigo por la benéfica lluvia que cayó sobre los campos».
Este 2013 ha sido lluvioso. La Virgen no ha traído agua. Pero aguardará durante los próximos once días las peticiones de los cacereños, que ayer acudieron de forma multitudinaria a su encuentro. Tanto, que hasta el nuncio del Papa se sorprendió por esta respuesta popular.
25.04.13 - 00:14 -