17 may. 2011

La Junta aprueba una ayuda de 90.000 euros para mejorar el santuario

Una subvención de 90.000 euros otorgada por el procedimiento de concesión directa y que se hará efectiva en dos anualidades. Es la cuantía que la Junta de Extremadura aportará para rehabilitar el santuario de la Virgen de la Montaña, según se aprobó la semana pasada en consejo de gobierno y aparece publicado en la edición de ayer del Diario Oficial de Extremadura (DOE).

"El tirón de la Junta de Extremadura es importante porque podría tirar de los demás organismos", valoró ayer Joaquín Floriano, mayordomo de la Real Cofradía de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Montaña, propietaria del edificio. Tras más de un año reclamando la reparación de las deficiencias del santuario, la cofradía logró que la Junta de Extremadura, el Ayuntamiento de Cáceres, las diputaciones, Caja de Extremadura y Caja Badajoz, se comprometieran el pasado mes de febrero a financiar los 448.000 euros que cuesta la intervención necesaria. Cada una de las partes aportaría cerca de 90.000 euros porque la cofradía, como entidad sin ánimo de lucro, no cuenta con recursos para hacer frente a la obra. Desde entonces, solo la Diputación de Cáceres había confirmado en el pleno del pasado 28 de abril su aportación.

La subvención de la Junta de Extremadura se abonará en dos anualidades. La primera, de 55.000 euros, se fraccionará en dos pagos que se abonarán una vez que se firme el convenio de colaboración entre todas las entidades que participarán en la financiación de la obra, y a finales del año. El segunda, de 35.000 euros, con cargo al presupuesto del próximo año.

EL PROYECTO La rehabilitación comenzará por el saneamiento de las humedades, principal preocupación de la cofradía porque son la causa del deterioro de la estructura tanto en la ermita como en el camarín, según concluyó el informe técnico elaborado por la Fundación Valhondo y San Lázaro. De hecho, la sala no se ha podido visitar en meses por el mal estado que presentaba, agravado por las lluvias del pasado invierno, que han deteriorado notablemente la cúpula, las paredes y los frescos de la iglesia, que comenzó a construirse a finales del siglo XVII.

Una vez que se solucione el problema de las humedades se renovará también la instalación eléctrica y las tuberías. En el exterior se procederá también a la reparación del muro que soporta parte de la explanada, ya que se ha desplazado un contrafuerte y corre peligro de derrumbarse. Además se renovará el pavimento con un solado más moderno y se reforzarán los cerramientos. En cuanto a la accesibilidad, el proyecto contempla la ampliación de la puerta de entrada a la ermita, para facilitar el acceso al santuario de las personas discapacitadas.

El proyecto se encuentra actualmente en fase de licitación. Las empresas pueden presentar ofertas hasta el 26 de mayo. "Necesitamos y deseamos comenzar antes de que empiecen las lluvias para poder solventar el problema de las humedades cuanto antes", explicó Floriano sobre la planificación de los trabajos. De ahí que la cofradía esté tratando de agilizar los procedimientos administrativos con el fin de que una vez que las obras estén adjudicadas y todas las entidades confirmen las ayudas "se firme el convenio y si es posible, comiencen las obras al día siguiente", señaló el mayordomo.

EL PRESUPUESTO GLOBAL DE LA OBRA ASCIENDE A 448.000 EUROS. ACTUALMENTE ESTA EN FASE DE LICITACION.

Publicado el decreto para la reparación del Santuario

El Diario Oficial de Extremadura (DOE) publicó ayer el decreto por el que se acuerda una subvención directa a la Cofradía de la Virgen de la Montaña para la reparación del Santuario. En dicho decreto se dispone que la Junta de Extremadura destinará a tal fin la cantidad de 90.000 euros, 55.000 en la presente anualidad y 35.000 euros en el año 2012, aunque la cuantía total de las reformas ascenderán a unos 458.000 euros. La Diputación de Cáceres ya ha aprobado la concesión de otros 90.000 euros y el resto será aportado por el Ayuntamiento cacereño y las cajas de ahorros de Extremadura y Badajoz. El objetivo de la ayuda, dice el decreto, es «preservar una parte del patrimonio cultural extremeño».

5 may. 2011

300 niños se presentarón ante la Patrona de Cáceres

El bebé más joven que ayer pasó por Santa María para recibir la protección de la Virgen tiene apenas siete días 
Futuras Hermanas de Carga de la Virgen subiendo al Santuario en 2010
Pilar Murillo, la camarera de la Virgen de la Montaña, eligió uno de sus mantos favoritos para uno de los días más intensos y especiales del novenario de la patrona de Cáceres. La imagen lució ayer el manto verde bordado con motivos marineros. Tiene más de un siglo de antigüedad y fue donado en 1902 por Petra Fernández Trejo.
Ante la talla desfilaron 300 niños nacidos durante el último año en la ciudad. Sus padres, movidos por la tradición y la devoción, se acercaron hasta la Concatedral de Santa María para seguir un ritual que se transmite de generación en generación. Los cacereños acuden a ver a la Virgen de la Montaña para presentar a los recién nacidos ante la talla y buscar, de esta forma, la protección de la patrona.
A las cuatro y media de la tarde arrancó el acto, que se dilató durante algo más de media hora. El sacerdote Florentino Muñoz, capellán de la cofradía de la Virgen de la Montaña, fue el encargado de bendecir a los bebés a los pies de la imagen. La ceremonia, como es habitual, se llevó a cabo en el altar mayor de Santa María, decorado con margaritas blancas. Pasaron, en concreto, 325 niños, según el dato facilitado por la hermandad. La cifra es inferior a la registrada en años anteriores. En 2010 se contabilizaron más de 400 menores y un año antes lo hicieron cerca de 500. En cualquier caso, el templo se llenó de carritos y hubo que guardar colas de diez minutos para poder llegar hasta la Virgen.
«Es un acto muy entrañable»
Ni Joaquín Floriano, mayordomo de la cofradía, ni Antonio Fernández-Borrella, hermano mayor, podían ocultar su alegría al término de la celebración. «Es un acto muy entrañable y una tradición que se debe fomentar», apunta Floriano. «A mí me trajeron cuando era un niño. Y yo he traído a mis hijos y a mis nietos», apunta el hermano mayor. Entre los dos desgranan las anécdotas de la jornada: el bebé más joven que ayer se presentó ante la Virgen tenía apenas siete días de vida, muchos lo hicieron vestidos de blanco y azul -colores que se corresponden con el hábito de la cofradía- y otros llevaban la medalla de la hermandad. «Ha venido un niño indio y otro chino», añade Fernández-Borrella.
Iris Acuña es cubana y devota de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de su país. Reside en Cáceres desde 2005 y se ha adaptado a la perfección a las costumbres y tradiciones de su nueva ciudad. Ayer se pasó por Santa María con su hija Marina, de cinco meses, el padre de la niña y los abuelos paternos. «Me ha parecido un acto muy bonito. Para mí es algo nuevo y me he emocionado mucho», reconoce.
Mientras tanto, en la fachada de la Concatedral, cuatro operarios de Jardines confeccionaron durante 12 horas y por sexto año consecutivo el tapiz floral con la silueta de la patrona. Hoy concluirán el trabajo. Ayer fue también el día de las amas de casa, que hicieron una ofrenda floral, el del Coro Rociero y el de los donantes de sangre. Se realizaron extracciones en el Obispado entre las 18.30 y las 22.00.

1 may. 2011

El Vestuario de la Virgen se amplía con un nuevo manto, el nº 123

Una cacereña de 70 años dona otro manto más a la patrona confeccionado por ella misma con la cola de su vestido de novia de hace 49 años



La colección de mantos de la Virgen de la Montaña se ha ampliado con uno más, y son ya 123. La cacereña Esperanza Collado, de 70 años, ha donado hace unos días el último: una prenda cosida a mano por ella misma con la cola del vestido de novia que lució en el altar hace 49 años. «Tengo devoción por la Virgen desde hace muchísimos años y me hacía mucha ilusión hacerle un manto», declaró ayer la autora del regalo a la patrona.
Se trata de un manto «sencillo», añadió, «pero hecho todo a mano con mucho amor y devoción». Al tejido blanco, Esperanza ha incorporado cenefas doradas para adornarlo y embellecerlo. La talla estrenó este manto el domingo de Resurrección, el pasado día 24 de abril, y lo lució durante tres días en el santuario, hasta la víspera de la bajada a la ciudad que se le vistió con el manto de la ciudad para la procesión del descenso a la concatedral. «Me gusta que la Virgen estrene los mantos nada más entregarlos porque a los donantes les hace mucha ilusión», explicó la camarera mayor encargada de vestirla, Pilar Murillo. «Me emocionó vérselo puesto», declaró en este sentido Esperanza Collado, que subió al santuario para ver vestida a la patrona con su traje de novia.
El vestidor de la Virgen está lleno de donaciones similares, bien de colectivos, como el Cimov, o bien de devotos particulares, la mayoría anónimos. Ese es el caso de el del torero que regaló el lució ayer la talla en Santa María, el número 53, realizado con un capote y confeccionado por las religiosas del santuario.
Con nombre y apellidos
Otros, sin embargo, tienen donantes con nombres y apellidos, como los que exhibirá la imagen durante este novenario, como el 105, que fue un obsequio de Eugenia Bravo y que vistió la Virgen el pasado jueves, o el número 8, un regalo de la marquesa de Camarena, Adela Carvajal y López Montenegro, que lució el viernes.
También los número 6, regalado por Josefa Colón y Sierra de Arce, y 10, de raso verde que ofreció Petra Fernández Trejo en 1902. Estos dos últimos podrán verse en los próximos días porque están entre los seleccionados por la camarera mayor para vestir a la imagen durante su estancia en la ciudad. «Elijo los mantos más vistosos y lucidos para estos días, tratando de no repetir los del año anterior», detalla Murillo. Después en el santuario, a lo largo del año, la Virgen viste de viernes a viernes uno de su colección.